Materias primas y oro
Las materias primas son lo que se extrae o se cultiva: petróleo, gas, cobre, trigo, café, oro… Su precio afecta a casi todo, desde la gasolina hasta el pan. Y se comportan de forma muy distinta a una acción: un barril de petróleo no genera beneficios ni paga dividendos. Vale lo que el mercado pague por él.
| Grupo | Ejemplos | Qué suele moverlas |
|---|---|---|
| Energía | Petróleo, gas natural | Crecimiento mundial, decisiones de la OPEP, geopolítica |
| Metales industriales | Cobre, aluminio, níquel | Construcción, industria, transición energética |
| Metales preciosos | Oro, plata | Tipos reales, miedo, compras de bancos centrales |
| Agrícolas | Trigo, maíz, café, cacao | Clima, cosechas, plagas, comercio internacional |
Por qué sus precios son tan bruscos
En las materias primas, tanto la oferta como la demanda reaccionan despacio al precio. Abrir una mina o un pozo puede llevar años, y si sube la gasolina, la mayoría sigue llenando el depósito a corto plazo. Cuando la oferta y la demanda son rígidas, un pequeño desajuste provoca una gran variación de precios.
Además, tienden a seguir un ciclo: los precios altos animan a invertir en producir más; años después llega esa producción, los precios caen, se recorta la inversión… y vuelta a empezar.
- 1973: el embargo petrolero árabe multiplicó aproximadamente por cuatro el precio del crudo en pocos meses, con fuertes efectos sobre la inflación en los países importadores.
- 20 de abril de 2020: con la demanda hundida por la pandemia y los depósitos casi llenos, el futuro del petróleo WTI a punto de vencer cerró en negativo, en torno a −37 $ el barril. Era un caso extremo de un contrato concreto, pero muestra lo que pasa cuando nadie puede almacenar más.
Las materias primas están muy ligadas a la inflación. Cuando sube el petróleo, sube el transporte y con él muchos otros precios. Por eso los bancos centrales distinguen entre la inflación total y la subyacente, que excluye la energía y los alimentos frescos, más volátiles.
Futuros: cómo se negocian
La mayoría de estas materias no se compran para guardarlas en casa. Se negocian mediante futuros: contratos para comprar o vender una cantidad a un precio pactado, en una fecha futura. Los productores los usan para asegurar su precio de venta y los consumidores, como una aerolínea, para asegurar su coste; también operan especuladores.
Esto genera un efecto poco conocido. Un fondo que invierte en futuros debe venderlos antes de que venzan y comprar los siguientes: se llama roll. Si el contrato siguiente es más caro, es decir, el mercado está en contango, ese cambio resta rentabilidad aunque el precio al contado no se mueva. Si es más barato (backwardation), suma.
Mito: Un fondo de petróleo sigue el precio del petróleo. Realidad: Si invierte en futuros, su resultado depende también del coste de renovarlos. En periodos largos de contango, el fondo puede perder aunque el precio al contado suba o se mantenga.
Formas de exponerse
| Vía | Ventaja | Inconveniente |
|---|---|---|
| Físico (oro en lingotes o monedas) | Propiedad directa | Custodia, seguro y horquilla amplia; inviable en casi todo lo demás |
| ETC o fondo respaldado por metal | Sigue el precio de forma sencilla | Comisión anual; revisa qué tiene realmente detrás |
| Fondo de futuros | Acceso a energía y agrícolas | Coste de renovar los contratos |
| Acciones de productoras | Generan beneficios | Riesgo de gestión, deuda y bolsa, no solo de la materia prima |
El caso del oro
El oro no paga intereses, no reparte dividendos y tiene pocos usos industriales en comparación con su volumen. Aun así, lleva miles de años siendo una reserva de valor, y muchos bancos centrales lo tienen en sus reservas. Se compra sobre todo por tres motivos: diversificar, cubrirse frente a la pérdida de valor del dinero y protegerse en momentos de miedo.
El factor que más se cita es el tipo real. Como no paga nada, tener oro cuesta lo que se deja de ganar en otros activos. Cuando los tipos reales son altos, ese coste es mayor; cuando son bajos o negativos, menor. Es una relación habitual, pero no una ley: hay periodos largos en que se rompe, por ejemplo por compras de bancos centrales.
Mito: El oro siempre sube y protege siempre de la inflación. Realidad: Tras el máximo de enero de 1980, cerca de 850 $ la onza, cayó alrededor de un 70 % y no volvió a ese nivel nominal hasta 2008, según los precios de referencia de Londres. Y tras el máximo de 2011, cerca de 1.900 $, tardó hasta 2020 en superarlo.
Para saber másOferta, OPEP y el «superciclo»
La OPEP se fundó en 1960 y hoy coordina, junto con países aliados (OPEP+), una parte importante de la producción mundial de crudo. Sus cuotas intentan influir en el precio, pero tienen límites: un precio alto anima a otros productores, y los acuerdos no siempre se cumplen.
Superciclos. Se habla de superciclo cuando la demanda crece durante muchos años, como con la industrialización de China a principios de este siglo. Estas etapas pueden hacer que se invierta en exceso en capacidad, y terminan a menudo en caídas largas. Por eso comprar materias primas «porque han subido» es una forma habitual de llegar tarde.
El efecto de los costes de renovación. Si renovar el contrato cuesta un 1 % cada mes y el precio al contado no se mueve, al cabo de un año quedaría 0,99^12 ≈ 0,886 de tu dinero: un 11 % menos, sin que el precio que ves haya cambiado.
Para llevarte
- Las materias primas no generan rentas: su precio depende de la oferta, la demanda y el almacenamiento.
- Oferta y demanda rígidas provocan oscilaciones muy bruscas y ciclos largos.
- Los fondos de futuros pueden alejarse del precio al contado por el coste de renovar contratos (contango).
- El oro no paga rentas; suele reaccionar a los tipos reales y al miedo, pero no siempre.
- Ninguna materia prima sube siempre: el oro ha pasado décadas por debajo de su máximo.
