Criptomonedas sin humo
Una criptomoneda es un activo digital que no emite ningún banco central y cuyos movimientos quedan registrados en una red compartida. Ni es el fin del dinero ni es un simple timo: es una tecnología real rodeada de mucha especulación y bastante fraude. Este capítulo explica cómo funciona y cuáles son sus riesgos. No es una recomendación para comprar ninguna.
Cómo funciona
La blockchain es un libro de cuentas público del que miles de ordenadores tienen copia. Las operaciones se agrupan en bloques, y cada bloque se enlaza con el anterior. Cambiar un dato antiguo obligaría a rehacer todo lo posterior y a convencer a la mayoría de la red. El problema clave que resuelve es acordar quién tiene qué sin una entidad central.
| Mecanismo | Cómo se decide | Ejemplo | Crítica habitual |
|---|---|---|---|
| Prueba de trabajo | Compiten ordenadores resolviendo un cálculo; el ganador añade el bloque (minería) | Bitcoin | Alto consumo de energía |
| Prueba de participación | Validan quienes bloquean monedas como garantía | Ethereum, desde septiembre de 2022 | Puede concentrar poder en los mayores tenedores |
El bitcoin se describió en un documento de 2008 firmado con el seudónimo Satoshi Nakamoto, y su red empezó a funcionar en enero de 2009. Su protocolo limita el total a 21 millones de monedas. Cada 210.000 bloques (unos cuatro años) se reducen a la mitad las monedas nuevas: es el halving. Ethereum añade programas autoejecutables (contratos inteligentes) sobre los que se construyen otras aplicaciones.
¿De dónde sale su valor?
Una acción da derecho a beneficios y un bono, a intereses. El bitcoin no da derecho a nada de eso. Su precio depende de cuánto estén dispuestos a pagar otros, lo que se apoya en su escasez programada, en la adopción y en la confianza en que seguirá funcionando. Por eso no se puede valorar con un PER ni descontando flujos, y por eso sus defensores lo comparan con el oro y sus críticos con una burbuja.
Mito: Como hay solo 21 millones, el precio tiene que subir. Realidad: La escasez solo da valor si hay demanda. Además, el límite es de una moneda concreta: existen miles de criptomonedas distintas, y cualquiera puede crear otra.
Los riesgos
| Riesgo | Qué significa | Caso documentado |
|---|---|---|
| Volatilidad | Caídas muy largas y profundas | Bitcoin cayó más de un 70 % en 2018 y en 2022, de máximo a mínimo |
| Plataformas | Si guardas en una plataforma, dependes de ella | Quiebra de FTX en noviembre de 2022; Mt. Gox en 2014 |
| Diseño | Protocolos que fallan | Colapso de TerraUSD y Luna en mayo de 2022 |
| Custodia | Si pierdes las claves, nadie puede devolvértelas | Las operaciones no se pueden revertir |
| Fraude | Proyectos que desaparecen con el dinero, manipulación de precios | Avisos habituales de los supervisores |
| Regulación | Normas distintas y cambiantes según el país | En la UE, reglamento MiCA; en EE. UU., ETF al contado de bitcoin autorizados en enero de 2024 |
Las stablecoins intentan mantener un valor fijo, normalmente frente al dólar. Unas están respaldadas por reservas; otras dependían de algoritmos, como TerraUSD, que perdió su paridad y se hundió. «Estable» es un objetivo, no una garantía: y un depósito bancario tiene protecciones que una stablecoin no suele tener.
Dónde se guardan
Tener cripto significa controlar una clave privada. Hay dos opciones. En un exchange, la plataforma guarda las claves: es cómodo, pero dependes de su solvencia y honradez. Con autocustodia las guardas tú: eliminas ese riesgo, pero si pierdes o te roban la clave no hay quien te ayude. En ninguno de los dos casos suele existir un fondo de garantía como el de los depósitos bancarios.
Cuánto pesa en una cartera
Cuando un activo puede caer un 75 %, la pregunta útil no es solo cuánto puede subir, sino cuánto te dolería si cae. El peso que tenga sobre el total determina el daño. Este razonamiento se aplica a cualquier activo muy volátil.
“Un amigo me enseñó una moneda que subía un 400 % en un mes y tenía miles de personas en su canal de Telegram. Entré con 500 €. A las dos semanas los creadores vendieron lo suyo, el precio cayó un 95 % y el canal desapareció. Eso tiene nombre: rug pull.”
— Hugo, 27 (ejemplo inventado)Para saber másBlockchain, DeFi e impuestos
Finanzas descentralizadas (DeFi). Son aplicaciones que permiten prestar o intercambiar sin intermediario, mediante contratos automáticos. Eliminan a la entidad, pero añaden otros riesgos: errores en el código, hackeos y garantías que pueden liquidarse de golpe si cae el precio.
Blockchain no implica cripto rentable. Muchas aplicaciones de registro no necesitan un token que suba de precio. Y que una tecnología triunfe no implica que su token concreto gane valor: el paralelo con las puntocom es claro, porque internet triunfó y muchas de sus empresas desaparecieron.
Impuestos. En muchos países, cambiar una criptomoneda por otra, o venderla, puede generar una ganancia sujeta a impuestos, aunque no pases por tu moneda local. También puede haber obligaciones de declarar las que tengas en el extranjero. Las normas cambian y dependen del país: consúltalas en la autoridad fiscal correspondiente.
Para llevarte
- Una blockchain permite acordar un registro sin entidad central; bitcoin usa prueba de trabajo y ethereum, de participación.
- Sin flujos de caja, su precio depende de la demanda y la confianza; no se valora como una empresa.
- Historial de caídas superiores al 70 %, quiebras de plataformas y fraude frecuente.
- Custodia: en una plataforma dependes de ella; por tu cuenta, de no perder tu clave.
- El peso en la cartera decide el daño: si se invierte, solo lo que puedas permitirte perder.
