Bonos: el préstamo que cotiza
Un bono es un préstamo dividido en muchos trozos, que se pueden comprar y vender. Un Estado o una empresa pide dinero y promete pagar unos intereses y devolver el capital en una fecha. El mercado mundial de deuda es enorme, y de él depende a qué coste se financian países, empresas y, de forma indirecta, familias.
La anatomía de un bono
| Elemento | Qué es | Ejemplo |
|---|---|---|
| Emisor | Quien pide prestado | Un Estado o una empresa |
| Nominal | Lo que se devuelve al final | 1.000 € |
| Cupón | Interés fijado sobre el nominal | 3 % = 30 € al año |
| Vencimiento | Cuándo se devuelve el nominal | Dentro de 10 años |
| Precio | Lo que cuesta hoy en el mercado | 950 € (se dice «al 95 %») |
| TIR | Lo que ganarás al año si lo mantienes hasta el final | Depende del precio |
Hay familias según el plazo y la forma de pagar. Las letras son deuda a corto plazo, de hasta un año, y no suelen pagar cupón: se compran con descuento y al vencer te devuelven el nominal. Los bonos a largo plazo pagan cupones periódicos. Un cupón cero no paga nada hasta el final, y por eso se compra muy por debajo del nominal.
El balancín: por qué el precio va al revés que los tipos
El cupón de un bono ya emitido no cambia. Si los bonos nuevos pagan más, el tuyo solo se vende más barato. Si pagan menos, el tuyo vale más. Es un balancín: tipos arriba, precios abajo.
Con el bono del simulador (3 % de cupón, 10 años, nominal de 1.000): si los bonos nuevos pagan un 5 %, el tuyo vale unos 846 €. Si pagan un 2 %, unos 1.090 €. Esos precios no son arbitrarios: son el valor presente de todos sus pagos. Cada cupón y el nominal final se dividen por (1 + tipo)^años, y se suman.
Tres rentabilidades que conviene no confundir
| Medida | Bono del 4 %, 5 años, comprado a 950 € |
|---|---|
| Cupón sobre el nominal | 4 % (40 € sobre 1.000 €) |
| Rentabilidad corriente (cupón / precio) | 40 / 950 ≈ 4,21 % |
| TIR (incluye la ganancia hasta recuperar el nominal) | ≈ 5,16 % |
La TIR supone que mantienes el bono hasta el final, que el emisor paga y que reinviertes los cupones a esa misma tasa. Es la cifra más útil para comparar bonos, y aun así es una estimación.
Mito: Los bonos nunca pierden valor. Realidad: Pueden perderlo por dos vías. Si suben los tipos, baja su precio en el mercado. Y si el emisor no paga, puedes perder parte o todo. Solo cobras lo prometido si lo mantienes hasta el vencimiento y el emisor cumple.
El riesgo de impago y la prima de riesgo
No todos pagan lo mismo por pedir prestado. Cuanto más riesgo percibe el mercado, más interés exige. La diferencia con un emisor muy seguro de referencia se llama prima de riesgo y se mide en puntos básicos (100 puntos básicos = 1 punto porcentual). En la zona euro se suele comparar con el bono alemán a 10 años.
“Si el bono a 10 años de un país renta un 3,20 % y el alemán un 2,40 %, la prima de riesgo de ese país es de 80 puntos básicos. Si el mercado se asusta y su bono pasa a rentar un 4,40 % sin que cambie el alemán, la prima sube a 200 y el país tendrá que pagar más cada vez que se refinancie.”
— Ejemplo inventadoLos Estados también pueden dejar de pagar o reestructurar su deuda. Son casos conocidos la suspensión de pagos de Argentina a finales de 2001 y la reestructuración griega de 2012, en la que los acreedores privados aceptaron una quita de más de la mitad del nominal. Y en la crisis del euro, la prima de riesgo española superó los 600 puntos básicos en el verano de 2012.
Para saber másOtras familias de bonos y qué pasa si quieres vender
- Bonos ligados a la inflación: su nominal se ajusta con los precios y protegen frente a la inflación inesperada. Su rentabilidad se expresa en términos reales.
- Bonos a tipo flotante: el cupón se revisa con un índice de referencia, por lo que su precio cambia poco con los tipos.
- Bonos convertibles: pueden transformarse en acciones de la empresa, y por eso suelen pagar un cupón más bajo.
- Deuda subordinada: cobra después de otros acreedores si hay problemas. Paga más porque arriesga más.
- Bonos con opción de amortización anticipada (callable): el emisor puede devolverlos antes, normalmente cuando los tipos han bajado y a ti ya no te conviene.
Liquidez. La deuda de los grandes Estados se negocia con mucha facilidad. Muchos bonos corporativos, no: la operación suele ser entre intermediarios y la horquilla puede ser amplia. El precio que ves en pantalla no siempre es al que podrías vender.
Precio limpio y precio sucio. Los bonos cotizan sin contar el cupón acumulado desde el último pago (precio limpio). Al comprar, además, pagas al vendedor la parte del cupón que ya ha devengado (precio sucio). Por eso la factura no coincide con la cotización.
Para llevarte
- Un bono tiene emisor, nominal, cupón, vencimiento y un precio que cambia cada día.
- Su precio es el valor presente de sus pagos: si suben los tipos, baja.
- La TIR es la medida útil para comparar; el cupón por sí solo no dice lo que ganarás.
- Por encima del nominal, la TIR es menor que el cupón; por debajo, mayor.
- La prima de riesgo mide cuánto más paga un emisor frente a otro muy seguro.
