Riesgo y rentabilidad: dos caras de la misma moneda
Si recuerdas una sola idea de este curso, que sea esta: no existe una rentabilidad alta sin riesgo. Si alguien la ofrece, o no te ha explicado el riesgo, o no lo ha entendido, o te está engañando.
¿Qué es el riesgo?
En el lenguaje corriente, riesgo es “perder dinero”. En inversión es algo más amplio: la incertidumbre sobre el resultado. Una inversión con riesgo puede salir mucho mejor o mucho peor de lo esperado. Hay varias formas de riesgo, y conviene distinguirlas:
| Tipo de riesgo | Qué es | Ejemplo |
|---|---|---|
| De mercado | Todo el mercado cae | Una crisis arrastra a casi todas las acciones |
| De crédito | Quien te debe no paga | Una empresa quiebra y no devuelve su bono |
| De liquidez | No puedes vender cuando quieres, o solo a mal precio | Un piso que tarda un año en venderse |
| De divisa | Cambia el valor de la moneda | Inviertes en dólares y el dólar baja frente a tu moneda |
| De inflación | Tu dinero rinde menos que los precios | Un depósito al 1 % con inflación del 3 % |
| De concentración | Dependes de muy pocas cosas | Todo tu dinero en la empresa donde trabajas |
Fíjate en que no invertir no elimina el riesgo: lo cambia. El dinero en efectivo evita el riesgo de mercado, pero se expone por completo al de inflación.
La escalera riesgo-rentabilidad
Los inversores piden más rentabilidad esperada a cambio de más incertidumbre. Por eso, de media y a largo plazo, los activos se han ordenado así, de menos a más: cuentas y letras, bonos del Estado, bonos de empresas, acciones grandes y diversificadas, acciones pequeñas o de mercados emergentes. Es una tendencia de fondo, no una ley que se cumpla cada año.
Y esa rentabilidad extra tiene un nombre: la prima de riesgo bursátil, lo que las acciones han rendido por encima de los activos más seguros. Pero solo se cobra si aguantas, y no aparece en todos los periodos.
Cómo se mide: la caída máxima
Los profesionales miden la variación con la desviación típica, y la veremos en el apartado avanzado. Pero la medida más intuitiva es la caída máxima: cuánto ha bajado una inversión desde su punto más alto hasta su punto más bajo. Estos son algunos episodios históricos bien documentados, redondeados:
| Episodio | Índice | Caída aproximada de máximo a mínimo |
|---|---|---|
| Crac de 1929 (1929-1932) | Dow Jones (EE. UU.) | alrededor del 89 % |
| Burbuja puntocom (2000-2002) | Nasdaq Composite | alrededor del 78 % |
| Crisis financiera (2007-2009) | S&P 500 | alrededor del 57 % |
| COVID (febrero-marzo de 2020) | S&P 500 | alrededor del 34 % |
Datos en precio, sin contar dividendos. Después de cada una de estas caídas, los índices acabaron recuperándose, aunque en algunos casos tardaron muchos años: el Dow Jones no volvió a sus máximos de 1929 hasta 1954. Y el pasado no garantiza que siempre vaya a ser así.
Las criptomonedas muestran bien estas caídas: mira el recorrido de este activo y fíjate en sus bajadas desde máximos.
Las matemáticas crueles de las pérdidas
Perder y recuperar no son simétricos. Si pierdes un 50 %, un +50 % no te devuelve a donde estabas: 100 € bajan a 50 €, y un 50 % de 50 € son solo 25 €, hasta 75 €. Para recuperar hace falta un +100 %.
| Si pierdes… | Necesitas ganar… |
|---|---|
| 10 % | ≈ 11 % |
| 20 % | 25 % |
| 30 % | ≈ 43 % |
| 50 % | 100 % |
| 57 % | ≈ 133 % |
| 78 % | ≈ 355 % |
Combinar activos
La rentabilidad esperada de una cartera es la media ponderada de sus partes. Con un 60 % en acciones (imaginemos un 7 % esperado) y un 40 % en bonos (un 3 %): 0,6 × 7 + 0,4 × 3 = 5,4 %. Son supuestos de ejemplo, no previsiones. Esta mezcla entre acciones y bonos se llama asignación de activos, y es una de las decisiones más importantes que tomarás.
Tu perfil de riesgo
Tu perfil de riesgo se apoya en tres patas distintas, y no conviene mezclarlas:
- Capacidad: cuánto puedes perder sin que afecte a tu vida. Depende del plazo, los ingresos y el colchón.
- Tolerancia: cuánto puedes ver caer sin perder el sueño ni vender. Es psicológica, y se suele sobreestimar antes de la primera gran caída.
- Necesidad: cuánta rentabilidad necesitas para alcanzar tu objetivo. Si llegas sin arriesgar, ¿para qué arriesgar?
“Cuando empecé, puse un 100 % en acciones porque había leído que era “lo óptimo a largo plazo”. En una caída del 25 % no dormía y vendí parte. Aprendí que mi capacidad era alta, pero mi tolerancia no tanto. Ahora tengo una mezcla que puedo aguantar.”
— Hugo, 29 (ejemplo inventado)Mito: Si inviertes a largo plazo, no hay riesgo. Realidad: El largo plazo reduce la probabilidad de acabar en pérdidas, pero no la elimina. En algunos países, como Japón, la bolsa tardó más de 30 años en recuperar sus máximos de 1989.
Mito: Más riesgo siempre significa más rentabilidad. Realidad: Más riesgo significa más rentabilidad esperada solo si es un riesgo que el mercado paga. Concentrarte en una sola empresa añade riesgo sin añadir rentabilidad esperada, porque ese riesgo se puede eliminar diversificando.
Para saber másDesviación típica y el arrastre de la volatilidad
La desviación típica mide cuánto se dispersan los resultados alrededor de la media. Si un activo rinde de media un 8 % con una desviación del 18 %, en una distribución normal aproximadamente dos de cada tres años estarían entre −10 % y +26 %. Los mercados reales tienen más días extremos que los que predice esa distribución, así que es una aproximación.
La media aritmética y la geométrica no son iguales. Con +50 % y −50 %, la aritmética es 0 %, pero el dinero queda en 0,75 veces: la geométrica es de −13,4 % anual. Solo la geométrica describe lo que has ganado. Una aproximación útil: geométrica ≈ aritmética − (desviación²) / 2. Con 10 % de media y 20 % de desviación: 10 − 2 = 8 %.
A esto se le llama arrastre de la volatilidad. Por eso, a igual rentabilidad media anual, la cartera menos volátil acaba con más dinero.
Para llevarte
- Riesgo es incertidumbre, y tiene muchas formas: mercado, crédito, liquidez, divisa, inflación, concentración.
- No invertir también tiene riesgo: el de inflación.
- Las pérdidas son asimétricas: tras perder un 50 % hace falta ganar un 100 %.
- La asignación de activos es la mezcla que define tu riesgo y tu rentabilidad esperada.
- Tu perfil combina capacidad, tolerancia y necesidad de asumir riesgo.
