Finanzas con Manzanas
Invertir desde cero / Capítulo 11 de 18

No todas las manzanas en la misma cesta

Si pones todo tu dinero en una sola empresa y le va mal, puedes perderlo casi todo. Si repartes entre muchas, a unas les irá mal y a otras bien. Eso es diversificar, y muchas veces se llama “la única comida gratis” de la inversión: reduce el riesgo sin reducir necesariamente la rentabilidad esperada.

Pulsa varias veces. Verás que una empresa suelta puede multiplicarse… o hundirse. En esta simulación, la cesta casi nunca es la mejor, pero tampoco la peor.

Dos tipos de riesgo

Toda acción lleva dos riesgos dentro. El riesgo específico es el de esa empresa: un mal director, un producto fallido, un fraude. El riesgo sistemático (o de mercado) es el de la economía entera: una recesión, una crisis, una subida de tipos.

Riesgo específicoRiesgo sistemático
EjemploUna empresa pierde un gran clienteUna crisis financiera mundial
¿Se puede diversificar?Sí, casi por completoNo, solo se reduce mezclando con otros activos
¿El mercado lo paga con más rentabilidad esperada?No: se puede evitar gratisSí: es la prima de riesgo

La implicación es importante: concentrarte en pocas empresas añade riesgo que nadie te paga. No hace falta adivinar qué empresas ganarán para quedarte con la rentabilidad del conjunto.

Correlación: lo que hace que funcione

La diversificación funciona cuando los activos no se mueven igual. Esto se mide con la correlación, que va de +1 (se mueven siempre en el mismo sentido) a −1 (siempre en sentidos opuestos). Con una correlación alta, tener más activos ayuda poco.

Dimensiones de la diversificación

  • Por empresas: muchas, no tres o cuatro.
  • Por sectores: tecnología, salud, energía, consumo, finanzas…
  • Por países: la mayoría de los inversores tiene demasiado en su propio país, lo que se conoce como sesgo doméstico. Y, si vives y trabajas allí, tu sueldo y tu casa ya dependen de esa economía.
  • Por tipos de activo: acciones, bonos y otros, según el riesgo que quieras.
  • En el tiempo: ir comprando poco a poco reduce el riesgo de entrar todo en un mal momento.

Incluso un índice muy amplio puede estar concentrado. En los últimos años, EE. UU. ha pesado alrededor de un 70 % en el índice MSCI World, y unas pocas grandes empresas tecnológicas suponen una parte notable. No es bueno ni malo por sí mismo, pero conviene saberlo: mira siempre qué hay dentro de un fondo.

“En Enron, muchos empleados tenían gran parte de su plan de jubilación en acciones de la propia empresa. Cuando quebró en 2001, muchos perdieron el trabajo y los ahorros a la vez. Es un caso real muy estudiado: es el peor ejemplo de correlación entre tu sueldo y tu cartera.”

— Caso real: Enron, 2001

Mito: Tengo 5 acciones de tecnología, ya estoy diversificado. Realidad: Si todas son del mismo sector, suelen caer a la vez. Diversificar es repartir entre cosas que no se mueven igual, no solo tener muchos nombres.

Mito: Diversificar elimina el riesgo. Realidad: Elimina casi todo el riesgo específico, no el de mercado. En una crisis grave, casi todas las acciones caen a la vez. Por eso también importa mezclar distintos tipos de activo y tener un plazo largo.

Mito: Con tres fondos distintos ya estoy diversificado. Realidad: Si esos tres fondos tienen casi las mismas empresas, tienes lo mismo tres veces. Lo que cuenta no es el número de fondos, sino lo que hay dentro.

Para saber más¿Cuántas acciones hacen falta?

Un estudio clásico de Meir Statman (1987) concluyó que hacía falta un mínimo de unas 30-40 acciones para aprovechar buena parte de la reducción de la volatilidad. Pero la volatilidad no es lo único. Otro resultado muy citado es el de Hendrik Bessembinder (2018): en EE. UU., una minoría pequeña de empresas explica la mayor parte de la creación neta de riqueza de la bolsa desde 1926, y la mayoría de las acciones rindió menos que las letras del Tesoro a lo largo de su vida.

La consecuencia es incómoda para quien elige acciones: en una cartera pequeña, lo más probable es que no estén las pocas grandes ganadoras. Tener “el pajar” entero, en vez de buscar la aguja, garantiza incluirlas.

La volatilidad de una cartera de dos activos es: σ² = w₁²σ₁² + w₂²σ₂² + 2·w₁·w₂·σ₁·σ₂·ρ, donde ρ es la correlación. Cuanto menor sea ρ, menor será el riesgo total, sin cambiar la rentabilidad esperada. Esa es la base de la teoría de carteras de Harry Markowitz (1952), que le valió el Premio Nobel de Economía.

Para llevarte

  1. Diversificar reduce el riesgo de que un solo fallo te hunda.
  2. El riesgo específico se elimina diversificando y el mercado no lo paga; el sistemático permanece.
  3. Lo que importa es la baja correlación, no el número de nombres.
  4. Reparte por empresas, sectores, países y tipos de activo.
  5. Cuidado con tener tu sueldo y tu inversión en la misma empresa o país.