Finanzas con Manzanas
Cómo funcionan los mercados / Capítulo 1 de 13

¿Qué es la bolsa y para qué sirve?

La bolsa es un mercado organizado donde se compran y venden acciones, que son partes de la propiedad de una empresa. Funciona como un mercado de fruta muy regulado: hay normas, horarios, un registro de cada operación y un supervisor financiero que vigila.

Para entenderla bien hay que separar dos cosas que se suelen mezclar: el momento en que la empresa consigue dinero y el momento en que los inversores se cambian las acciones entre ellos.

Mercado primario y mercado secundario

Cuando una empresa sale a bolsa por primera vez hace una OPV: vende acciones nuevas (o sus dueños venden parte de las suyas) a muchos inversores. Ese dinero entra en la empresa. Es el mercado primario. Más adelante puede volver a pedir dinero con una ampliación de capital.

Todo lo demás, que es casi todo el volumen diario, ocurre en el mercado secundario: tú compras acciones a otro inversor que vende. La empresa no recibe ni un euro de esa operación. Aun así le importa su precio: con una cotización alta le resulta más barato ampliar capital, pagar adquisiciones con acciones o retribuir a sus directivos.

Mito: Cuando compro una acción, le estoy dando dinero a la empresa. Realidad: Casi nunca. Salvo en una OPV o una ampliación de capital, le compras la acción a otro inversor. La empresa no ingresa nada; solo cambia quién es el dueño de ese trocito.

Qué te da exactamente una acción

  • Derecho económico: una parte de los beneficios, que la empresa puede repartir como dividendos, usar para recomprar acciones o reinvertir.
  • Derecho de voto: normalmente una acción, un voto en la junta de accionistas (hay empresas con varias clases de acciones con votos distintos).
  • Derecho residual: si la empresa se liquida, los accionistas cobran los últimos, después de trabajadores, Hacienda, bancos y bonistas. Por eso la acción es más arriesgada que un bono de la misma empresa.
  • Responsabilidad limitada: como accionista, lo máximo que puedes perder es lo que pagaste por la acción. No respondes de las deudas de la empresa.

¿Quién pone el precio?

Nadie lo decide. El precio que ves es el de la última operación: lo último que alguien pagó y otro aceptó. Si en un momento hay más gente dispuesta a comprar que a vender a ese precio, los compradores tienen que ofrecer más y el precio sube. Si sobran vendedores, baja. En el capítulo siguiente veremos el mecanismo exacto: el libro de órdenes.

Quién compra y vende

ParticipanteQué hace
ParticularesCompran a través de un bróker o de su banco.
Fondos de inversión y de pensionesGestionan el dinero de millones de ahorradores. Mueven gran parte del volumen.
Aseguradoras y bancosInvierten sus reservas y operan por cuenta de clientes.
Creadores de mercadoOfrecen a la vez precio de compra y de venta y ganan con la diferencia.
Operadores de alta frecuenciaAlgoritmos que hacen miles de operaciones por segundo aprovechando diferencias mínimas.
La propia empresaPuede recomprar sus acciones con su caja.

Tamaño y liquidez

El tamaño de una empresa en bolsa es su capitalización: precio de la acción × número de acciones. Una empresa con 250 millones de acciones a 38,40 € vale en bolsa 9.600 millones de euros. Ojo: es lo que vale para el mercado hoy, no lo que costaría montarla ni lo que vale su patrimonio contable.

No todas las acciones están disponibles para comprar. Las que tienen el fundador, el Estado o un socio estable apenas se mueven. La parte que sí circula es el free float. Una empresa con poco free float suele tener menos liquidez: sus precios pueden saltar más con operaciones pequeñas.

La rentabilidad total: precio más dividendos

Lo que ganas con una acción tiene dos partes: la variación del precio y los dividendos que cobras mientras la tienes. Olvidar los dividendos hace que muchas comparaciones históricas salgan mal.

Para saber másDilución, recompras y lo que pasa después de pulsar «comprar»

Dilución. Si tienes 1 millón de acciones de una empresa con 100 millones, eres dueño del 1 %. Si la empresa emite 25 millones nuevas y no acudes, pasas a tener 1 de 125 millones: un 0,8 %. Tu trozo de la tarta es más pequeño, aunque la tarta puede ser mayor si el dinero se invierte bien. Por eso muchas ampliaciones dan a los accionistas derechos de suscripción preferente.

Recompras. Es lo contrario: la empresa usa su caja para comprar sus propias acciones y amortizarlas. Quedan menos acciones y cada una representa una parte mayor de los beneficios. Es una forma de devolver dinero al accionista alternativa al dividendo. No crea valor por sí sola: depende del precio al que se recompre.

Liquidación y custodia. Cuando tu orden se ejecuta, la operación todavía tiene que liquidarse: el dinero y las acciones cambian de manos a través de una cámara de compensación, que garantiza que ninguna de las dos partes se quede colgada. En EE. UU. la liquidación pasó a un día hábil (T+1) en mayo de 2024; en la Unión Europea sigue siendo T+2, con un plan aprobado para pasar a T+1. Tus acciones quedan anotadas a tu nombre en un depositario: si tu bróker quiebra, en general no son suyas sino tuyas, aunque los detalles de protección dependen de cada país.

Bolsa o mercadoPaís o zona
NYSE y NasdaqEE. UU. (las mayores del mundo por capitalización)
Bolsa de Tokio (JPX)Japón
Bolsas de Shanghái y ShenzhenChina
EuronextVarios países europeos (París, Ámsterdam, Milán…)
Bolsa de Londres (LSE)Reino Unido
BME (Bolsa de Madrid)España
BMVMéxico
B3Brasil
NSE y BSEIndia

“Mi primera acción la compré porque «la conocía todo el mundo». Cayó un 30 % y descubrí que no sabía ni cuántas acciones tenía la empresa ni cuánto ganaba. Ahora antes de comprar cualquier cosa miro al menos capitalización, beneficios y deuda.”

— Marta, 31 (ejemplo inventado)

Para llevarte

  1. En el mercado primario la empresa consigue dinero (OPV, ampliaciones); en el secundario los inversores se cambian las acciones entre ellos.
  2. Una acción da derecho a beneficios, voto y lo que quede si la empresa se liquida, pero cobra la última.
  3. Capitalización = precio × número de acciones; el free float es la parte que realmente se negocia.
  4. La rentabilidad total incluye precio y dividendos.
  5. Una ampliación diluye a quien no acude; una recompra concentra la propiedad.